viernes, 21 de diciembre de 2018

Érase una vez en Rebis - 31. Deber



Resumen de los capítulos anteriores: Guerra abierta entre las fuerzas humanas de la Alianza de los Hermanos y Nelson, pero no todo se desarrolla como estaba previsto por los jugadores.
Puedes acceder al capítulo anterior pulsando el siguiente enlace:

_________________________


CUATRO DE OROS
¡¡SON DEMASIADOS…!!

REINA DE OROS
Cuatro de Oros, mantén la calma. Somos pocos los que quedamos y debemos proteger a Comodín…

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
¡¡REINA!! Me llegan disparos de todos lados,…

REINA DE OROS
Como a todos.

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
…mis escudos están a punto de caer…

REINA DE OROS
No antes que los míos.

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
…y pasar junto a Comodín entre esas dos fragatas es una auténtica locura.

REINA DE OROS
Uno de Oros. ¡¡CONTRÓLESE!! ¡Y use el código de seguridad! El enemigo no debe saber lo importante que es Comodín para nosot…

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
¡Señora! Con el debido respeto, en este momento me importa muy poco lo que le pase a Comodín.

REINA DE OROS
¡Uno de Oros, cumpla con su deber!

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
¡¿TE LLEGA LA SEÑAL, COMODÍN?! ¡Deja de esconderte entre nosotros y lucha como lo están haciendo tus compañeros antes de caer!

REINA DE OROS
¡¡¡USA EL CÓDIGO, MALDITO ESTÚPIDO!!!

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
Te crees muy importante, ¿verdad? Pues a mí no me pareces más…

REINA DE OROS
¡¡¡UNO!!! ¡¡Abandone ahora mismo la formación y regrese a la base!!

UNO DE OROS
(SIN CODIFICAR)
…que una rata asustada qu… ¡¡AHHH…!!

REINA DE OROS
Era lo mejor que podía haber pasado. Estaba a punto de hacerlo yo misma…

CRUPIER
¡Crupier a Reina! ¡Ese imbécil ha hecho que Nelson repare en Comodín!

REINA DE OROS
¡¡A TODOS LOS MAZOS!! ¡Abandonen la lucha y lleven inmediatamente a Comodín de vuelta a la estación!

CINCO DE OROS
¡Reina! ¡Una ola de monoplazas viene hacia nosotros! ¡¡¡VAN DIRECTOS A POR COMODÍN!!!

REINA DE OROS
¡¡¡TODOS FUERA!!!

COMODÍN
¡Aquí Comodín! ¡¡Han fijado el blanco en nuestra nave…!!

CRUPIER
¡¡¡AYUDEN A COMODÍN!!!

PILOTO DE COMODÍN
¡No puedo esquivarlos por más tiempo…!

REINA DE OROS
¡¡AGUANTA!! Voy a tu encuentro…

PILOTO DE COMODÍN
No pued… ¡¡NOOO…!!

REINA DE OROS
Crupier. Al habla Reina. Le han dado a Comodín…

*        *        *

A Taro Todoroki lo conocían en Japón como el Basurero loco de Fukuoka. El origen de ese apodo databa de trece años atrás cuando al desconsolado Todoroki, recientemente enviudado, se le apareció su esposa entre la niebla del sueño para encomendarle una misión de tintes casi sagrados: debía limpiar su Fukuoka natal de la montaña de residuos que amenazaba con sepultarla, fruto de la deriva cívica y cultural en la que se hallaba perdido el país tras la última gran guerra.
Para Taro Todoroki la aceptación de tan peregrina tarea estaba por encima de todo y de todos, ganándose el mordaz sobrenombre, y así, con los limitados recursos de la familia Todoroki, amén de las escasas subvenciones que pudo mendigar aquí y allá, adquirió un pequeño remolcador al que bautizó como Kissy Maru en honor a su querida esposa, con el que arrastró a través del silencio un kilométrico convoy de residuos para hacerlos desaparecer entre los gases inflamados del Sol.
Taro Todoroki era inmensamente feliz. Optimista por haber coronado con éxito aquel primer viaje, ocupó los meses que duró su regreso a casa para perfilar las bases de una empresa de limpieza de mayor envergadura, convencido de que ahora ninguna entidad bancaria se atrevería a negarle un crédito con el que financiar la purificación de Fukuoka. Lo que el señor Todoroki no sospechaba siquiera era la gran repercusión mediática que había alcanzado su particular y descabellada cruzada, llamando la atención del mismísimo emperador Bondohito, que quiso abrir personalmente la escotilla del Kissy Maru tras su amerizaje en el Mar del Japón, entre los sones del himno nacional y los flashes de los reporteros gráficos. La sorpresa del Basurero loco de Fukuoka fue mayúscula cuando vio ante sí la recia figura del soberano, mayor si cabe cuando recibió de sus propias manos la patente del negocio para las próximas siete generaciones, quedando establecida por decisión imperial que la familia Todoroki fuera la encargada de devolver el equilibrio y la pureza no sólo a Fukuoka, sino a todo el territorio nipón. Taro Todoroki jamás hubiera podido imaginar tal recompensa por complacer los deseos de su difunta esposa.
Con el beneplácito imperial de su parte, la flota de remolcadores del señor Todoroki fue aumentando año tras año y la basura empezó a llegar desde todos los rincones del país, contándose entre sus principales clientes los responsables de la manipulación de residuos radiactivos, siempre difíciles de controlar e incómodos de guardar. Trece años después del inicio de su andadura, el Basurero loco de Fukuoka vivía retirado en una isla de pescadores Ama llamada Kuro, el negocio confiado a las buenas manos de sus tres hijos, donde pasaba los días contemplando las transparentes aguas que él mismo había contribuido a limpiar y escribiendo algún que otro haiku al amor perdido. Aún así, una vez al año, coincidiendo con el día de Reyes que nada tenía de festivo para su país, capitaneaba uno de los cargueros en recuerdo a aquella primera travesía en la que nadie creyó.
Quiso la casualidad que ese día de Reyes el señor Todoroki se pusiera a los mandos del nuevo Kissy Maru, una enorme estructura de estilizadas formas que sustituía al abuelo de la flotilla, ya demasiado achacoso como para aguantar un nuevo viaje, yendo todo como la seda a bordo de la ultramoderna máquina cuando la luz de la cabina viró al rojo sin previo aviso, los mandos dejaron de funcionar y la astronave con su carga arrastrada –aproximadamente siete kilómetros de residuos debidamente asegurados– se precipitó hacia la locura desatada en una de las tierra de nadie que se extendían entre las rutas comerciales establecidas, zonas muertas que por ser excesivamente imprevisibles sólo frecuentaban traficantes y contrabandistas. Por el rabillo del ojo vio cómo su segundo lo abandonaba entre lastimeros llantos y con gusto lo hubiera seguido si su profundo sentido del deber no le hubiera impulsado a intentar salvar a todos aquellos desgraciados sobre los que se cernía la Muerte a velocidad de crucero.
–¡¡MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY!! Al habla el capitán del Kissy Maru. He perdido el control de la astronave. ¡¡Apártense inmediatamente si no quieren que les arrolle!!
Después vino el choque, la sangre fluyendo a través de la ceja abierta y el aviso de que la carga salía disparada, sin razón aparente, como si hubiera sido disparada por un resorte.

*        *        *

La desesperada llamada de marcado acento oriental les llego a todos los combatientes a través del canal de emergencias, aunque pocos fueron los que le prestaron alguna atención hasta que la enorme proa del carguero se abrió paso entre la masa de astronaves como la de un rompehielos en aguas árticas. Crupier tampoco había advertido su presencia debido al poderoso escudo de invisibilidad que extrañamente envolvía a la astronave de carga y en la mesa 3D, sobre la que asistía al desarrollo de la batalla, sólo vio cómo una enorme fuerza separaba de improviso las aguas de aquel Mar Rojo hecho de puntitos luminosos verdes y naranjas, apagando algunos, fragmentando otros, que únicamente cesó cuando se interpuso en su camino la masa de superestructuras de Nelson. La batalla perdió impulso durante unos minutos.


Safe Creative #1812219388492

lunes, 10 de diciembre de 2018

Cinco años de Mensaje de Arecibo


Nota: Imágenes extraídas de Pixabay.
_________________________

Cinco son los dedos de la mano, y también los de los pies. Cinco los continentes habitados de nuestro planeta, y cinco los anillos entrelazados que los representa en la bandera olímpica. Cinco son los lados de un pentágono, las puntas de la estrella inscrita en él y los brazos de los asteroideos, también llamados estrellas de mar.
El cinco tiene mala fama por culpa de ciertas mentes infantiles encerradas en cuerpos adultos –¿Cuántas veces nos habremos llevado «el premio» por usarlo en nuestro día a día?–, pero ante esto sólo podemos poner cara de circunstancias y solidarizarnos con tan interesante número, pues cinco son los sentidos, los océanos y las vocales. Y si queremos rizar el rizo, cinco fueron los Jackson, los elementos según el director de cine Luc Besson, y los jóvenes detectives creados por la escritora inglesa Enid Blyton.
Cinco son también los años de vida de este blog.
El 2 de diciembre de 2013, inicié mi aventura literaria con el relato de corte fantástico La actuación del crucificado. Desde entonces he subido al blog algo más de 70 relatos, participado en algún que otro concurso con dispar suerte y escrito 30 capítulos de la space opera Érase una vez en Rebis. Este 2018 ha sido especialmente interesante, pues antes de terminar saldrá a la luz dos proyectos literarios de los que formo parte con orgullo y satisfacción, que diría aquel. Por un lado está el libro recopilatorio de relatos Ahora, que nadie nos oye, déjame que te cuente, resultado del gran esfuerzo realizado por David Rubio Sánchez desde su blog Relatos en su tinta. En este libro no sólo participo con un par de relatos que fueron premiados por los compañeros participantes, sino que también me he encargado del diseño de la portada, trabajando en ella con todo mi cariño y buen hacer. Ahora, que nadie nos oye… ya se encuentra a la venta en Amazon, así que dejo el enlace por si a alguien le apetece hacer un buen regalo estas navidades a precio irrisorio.


Para adquirir el libro en papel pulsad AQUÍ
Para adquirir el ebook pulsad AQUÍ

Por otro lado, ya en prueba de imprenta, tenemos 66 relatos compulsivos, otro libro recopilatorio desarrollado desde la comunidad Relatos compulsivos, cuya principal fuerza motora es la gran creadora Sue Celentano. Como he dicho, este libro saldrá a la venta antes de final de año, así que ya daré su enlace de compra cuando esté disponible. Otro buen regalo navideño.

¿Qué ocurrirá el año que viene? Este 2.018 ha sido redondo para mí y para mi blog, así que sólo puedo decir: Virgencita, virgencita, que me quede como estoy. ¿Seguiré ampliando el universo zombi del que tantas muestras he dado ya o tiraré hacia temas más realistas? ¿Me perderé de nuevo en las calurosas arenas del Oeste? ¿Volverá Diego Leal? ¿Me decidiré a embarcarme en la publicación física de mi space opera Érase un vez en Rebis? Respecto a esto último he de confesar que ganas no me faltan pero, como decían en Conan el Bárbaro, esa es otra historia.
Muchas gracias a todos por vuestra amistad y compañía.

B.A.: 2.018


P.D.: Si queréis acceder a Easter eggs, un relato de humor con el que celebré el 4º aniversario de Mensaje de Arecibo, pulsad AQUÍ

jueves, 29 de noviembre de 2018

Érase una vez en Rebis - 30. Fuera de control




Resumen de los capítulos anteriores: Durante una patrulla rutinaria, el oficial Mancuso se topa con lo que parece una pelea entre bandas contrabandistas.
Puedes acceder al capítulo anterior pulsando el siguiente enlace:

_________________________


CRUPIER
Atención líderes, les resumo la situación. El ataque de Nelson al hangar 335 activó accidentalmente los cohetes de combustible líquido que Saneamiento había instalado para su próximo desmantelamiento, lanzándolo al espacio con el motor de velocidad en su interior. Afortunadamente, las hermanas consiguieron repeler el asalto, pero ahora vagan sin control en medio de las dos flotas desplegadas.
Hemos provocado una distracción para mantener alejadas a las fuerzas policiales en la medida de lo posible. Reyes de la baraja, ¿están a la escucha?

REINA DE OROS
Reina de Oros a Crupier. Estoy en línea.

REY DE COPAS
Rey de Copas. Le escucho alto y claro.

REY DE ESPADAS
Espadas a Crupier. En línea.

REINA DE BASTOS
Reina de Bastos también en línea.

CRUPIER
OK líderes. La orden es que todos los naipes mantengan las actuales posiciones; no queremos ser nosotros los que abramos la partida. Así, de paso, les daremos más tiempo a las hermanas para que reorganicen la defensa interna del hangar. Recordad que deben usar el código diseñado por Comodín en todas sus comunicaciones.
Cuando comience la batalla…

CINCO DE BASTOS
(SIN CODIFICAR)
¿La baraja española tiene comodines?

CRUPIER
…Copas y Oros protegerán el hangar de nuevos asaltos mientras…

SIETE DE BASTOS
(SIN CODIFICAR)
No sé, pero recuerdo una partidita al póquer con unas universitarias españolas en la que los comodines me vinieron de perlas.

CRUPIER
…que Espadas y Bastos hostigarán a las fragatas… Un momento,…

DOS DE BASTOS
(SIN CODIFICAR)
Cuenta, cuenta… ¿Estaban buenas?

CRUPIER
…me llegan instrucciones. Reina de Oro…

SIETE DE BASTOS
(SIN CODIFICAR)
Mmm… No sería un caballero si contara ese tipo de intimidades.

CRUPIER
…el Comodín va hacia usted. Desde la Mesa capta la señal de Nelson con demasiadas interferencias, así que tiene que salir.

CINCO DE BASTOS
(SIN CODIFICAR)
¿Caballero tú? ¡Venga ya! No te hagas el interesante.

CRUPIER
La mitad de su palo navegará, con Comodín en el centro de la formación, lo más cerca posible del grueso de la flota enemiga…

SIETE DE BASTOS
(SIN CODIFICAR)
Está biennn… Vinieron a Rebis de vacaciones y…

CRUPIER
¡¿QUIÉN ESTÁ HABLANDO?! ¡Y encima sin usar el código! Reina de Bastos, son de los suyos.

REINA DE BASTOS
¡¿QUIENES SON LOS IMBÉCILES?! ¡Que se identifiquen ahora mismo o…!

CINCO DE BASTOS
Cinco a Reina. He sido yo.

SIETE DE BASTOS
Reina. Yo también, Siete de Bastos.

DOS DE BASTOS
Estooo… Yo también. Dos de…

REINA DE BASTOS
¡¡¡DEBERÍA LANZAROS A LOS TRES EN MODO KAMIKAZE HACIA NELSON!!! Y no penséis ni por un sólo segundo que me estoy tirando un farol.

SIETE DE BASTOS
Lo sentimos Reina. No volverá a...

REINA DE BASTOS
Por favor, ahorraros las disculpas.
Reina a Crupier, puede continuar.

CRUPIER
Gracias Reina. Oros, como le iba diciendo, Comodín va hacia usted. Es muy importante, repito, MUY IMPORTANTE, que lo protegéis. Medio palo de Espadas reforzará la defensa del hangar. ¿Comprendido?

REINA DE OROS
Alto y claro, Crupier. Me encargaré personalmente de encabezar la escolta.

CRUPIER
OK. Comodín, tiene línea directa con los líderes de grupo. Comuníqueles todo lo que pueda serles de utilidad. Estamos en una desventaja de 3 a 2; sólo conociendo las intensiones de Nelson podremos recuperar el hangar.

COMODÍN
Oído, Crupier.

DOS DE COPAS
¡¡¡DISPARAN, DISPARAN, DISPARAN…!!!

CRUPIER
¿Quién habla? ¡Identifíquese!

DOS DE COPAS
Dos de copas, señor. Me llegan disparos desde marca 1 Punto 7.

CRUPIER
¿Está seguro? No registro actividad.

DOS DE COPAS
Seguro señor. Casi me alcanza. ¡¡¡OTRA VEZ!!!

CRUPIER
¡Bien líderes! ¡Ya sabéis lo que tenéis que hacer! Buena suerte a todos.

REY DE COPAS
De acuerdo. Dos de Copas, responda a los disparos. Tres y Cuatro. Vayan con él. El resto en torno al hangar.

TRES DE COPAS
¡¡¡AHHH…!!!

REINA DE OROS
¡Oros del Uno al Cinco! Vamos a internarnos en la flota enemiga. Cierren filas en torno a Comodín. ¡Que nada llegue hasta él! Hablad lo estrictamente necesario; no creemos más interferencias.

SIETE DE OROS
¡¡¡Me han dad…!!!

REY DE ESPADAS
Espadas a mi cola. Vamos a hostigar a la fragata situada en marca 4 Punto 9.

CABALLO DE COPAS
¿De dónde vienen esos dispa…?

TRES DE OROS
(SIN CODIFICAR)
¡Ése ya no lo cuenta…!

COMODÍN
Comodín a Rey de Espadas. Esa fragata está mejor defendida de lo que parece.

REY DE ESPADAS
Oído, Comodín.

COMODÍN
Sin embargo la que tiene rayas…

SEIS DE ESPADAS
(SIN CODIFICAR)
¡¡¡NOOO…!!!

COMODÍN
…horizontales rojas y negras está sin energía. Es toda vuestra.

REY DE ESPADAS
OK Comodín. Cambio de planes, chicos. Cargamos contra la fragata indicada. Rayas horizontales rojas y negras. Hagamos un buen trabajo y volvamos pronto a casa.

*        *        *

«¿Cómo no lo he previsto?». Mio miraba sin ver el cuerpo inerte de Samuel, la pistola recalentada fundiendo el falso suelo de piedra entre vapores nocivos. Tantos eran los escenarios, tantos los hilos que manejar en la compleja obra de su retorno, que la titiritera no había contemplado la posibilidad de que el chico tuviera que salir al exterior, exponiéndose a ser abatido.
Ciega de cólera, la criatura encerrada en la diosa de piedra lanzó un alarido largo, desesperado,… animal; un enorme pico de energía que provocó en Rebis más de un apagón, y algún que otro escalofrío. Si al menos no se hubiera precipitado con aquel bobo grandote… ¡Basta de lamentaciones! Debía encontrar la forma de proteger al chico.

*        *        *

Unos cometas ajenos a la intrascendente crisis humana, el reflejo de sus colas incendiadas sobre el fuselaje de uno de los monoplazas de Nelson y Dos de Copas que ve pasar toda su vida a cámara rápida. «¿Qué más da quien haya dado el primer paso?», se dijo Sebastián estudiando las imágenes que le llegaban desde las enormes naves comerciales, reconvertidas para la Causa en ortopédicas máquinas de guerra. Tenían que recuperar el motor oculto en el hangar seccionado y eso hacía inevitable el enfrentamiento.
El viejo guerrero alivió el cansancio de sus ojos con unas gotas de colirio, manteniéndolos cerrados el tiempo que tardan media docena de almas en desprenderse de su encierro material, y en ese breve período de calma una molesta quemazón de origen nada claro adquirió la forma de un mal presentimiento. ¿No era aquel conjunto de naves una pobre representación del terrible poder que debía poseer Nelson, el Señor de la Guerra contra el que se estaban aliando buena parte de los mundos inteligentes conocidos? Las fuerzas enemigas, como las suyas propias, no eran más que un compendio de artefactos desfasados y artríticos rescatados de alguna planta de reciclaje y con la cara lavada, y si en aquel momento llevaban las de ganar más se debía a su superioridad numérica que a la armamentística. ¿Eran sólo la avanzadilla? ¿Tal vez un señuelo? Volvió a echar de menos la presencia de Samuel, desaparecido desde mucho antes de comenzar la batalla, y ya empezaba a imaginarse lo peor.
–¿Hemos buscado a Samuel en el túnel oculto?
La idea se le ocurrió de repente, una súbita inspiración digna de ser plasmada en papel con su mejor caligrafía, lanzada al aire sin un destinatario en particular, y acto seguido, en el silencio que inundó la sala de guerra, tras cuadrarse militarmente ante su superior, resonó la carrera apresurada de un joven asistente.

B.A.: 2.018