miércoles, 16 de noviembre de 2016

November rain


Este relato forma parte del libro recopilatorio 66 relatos compulsivos, resultado del gran esfuerzo realizado por Sue Celentano desde su comunidad Relatos compulsivos.
Te dejo con un avance.
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[...] «... Acabamos de escuchar Everything i do, i do it for you. Nadie como Bryan Adams para cantarle al amor…»

Teo deslizaba la plancha al ritmo de la música que ofrecía la emisora Vinilo FM, preparando la ropa para el trabajo de aquel día.

«… Pero es noviembre y está lloviendo, y qué mejor excusa para recordar uno de los grandes éxitos de Guns N’ Roses.
»Así que viajemos hasta principios de los noventa. La banda está en la cumbre, y en su álbum Use your illusion I encontramos este… November rain»

Teo soltó la plancha, con riesgo de quemar el pantalón, viajando de la mano de Axl Rose hasta sus lejanos días de instituto, cuando los piercing y los tatuajes eran impensables, y desde las carpetas de las chicas sonreían Jon Secada, Bon Jovi y Luke Perry. Únicamente en la de Sonia, grupos como Led Zeppelin o The Cure luchaban por cada centímetro de su superficie, aunque era Guns N’ Roses, sin duda, quien ganaba la batalla. [...]

Podrás seguir leyendo este relato en el libro recopilatorio 66 relatos compulsivos, próximamente a la venta.
Un saludo.

B.A.: 2.016


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viernes, 11 de noviembre de 2016

Érase una vez en Rebis - Capítulo 1. Gravedad cero



Resumen del capítulo anterior: Hace mucho tiempo, tras un alzamiento encabezado por un individuo llamado Prometeo, la estación espacial Rebis se independizó de las naciones terrestres que participaron en su construcción, instaurándose un sistema de gobierno que controla a la sociedad rebisiana hasta en su más mínimo detalle.
Puedes acceder al capítulo anterior pulsando el siguiente enlace:
Érase una vez en Rebis - Capítulo 0. Sucedió en Rebis

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El viento, los insectos, las briznas de paja arrastradas,… La naturaleza al completo parecía haberse confabulado contra César para hacer de sus ojos un blanco al que acertar, arrancándole gruesas lágrimas que desaparecían en el estampado del reposacabezas deportivo.