domingo, 19 de junio de 2022

Índice



Índice alfabético y temático de las entradas del blog.

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A través del espejo. Pura magia

Fantasía

Al fin nos encontramos. Una fantasía

Fantasía

A las puertas de Yavin 4

Ciencia Ficción 

And the winner is...

Fantasía

Ángel custodio

DramaRelatos del día a día

Ángel de alas borrosas

Relatos del día a día

Apocalipsis de rebaja

Relatos del día a día

Archibaldo 

FantasíaRelatos del día a día

Barcos en la niebla

DramaFantasía

Blackjack

Apocalipsis ZombiFantasíaMicrorrelato

Canción de amor para un mafioso

Fantasía

Cinco años de Mensaje de Arecibo

Noticias

Compañero de juegos

MicrorrelatoTerror

Confidencias de un superhéroe anónimo

Fantasía

Corredor de vuelo

Ciencia Ficción

Corsarios del Rey

AventuraHistórico

Desencuentro

Ciencia FicciónDrama

Desintonizados

Ciencia FicciónMicrorrelato

Dispara a la cabeza («En manos del destino» Parte 2)

Apocalipsis ZombiDramaFantasía

Easter Eggs

Relatos del día a día

El caso Wellington

PolicíacoFantasía

El color de tus tacones

Romántico

El estudio del Dr Melvin

Ciencia FicciónDramaFantasía

El fin de la lucha

FantasíaMicrorrelato

El fuego robado. Un relato de terror clásico

Terror

El laberinto de Blackwood

Intriga

El latido del hombre muerto

CuentoSuspenseTerror

El mundo al revés

Fantasía

El pasado perdido

Fantasía

El soplido del lobo feroz

DramaHistórico

El souvenir del extraño

Fantasía

El valor de un unicornio

Fantasía

En busca de Santa

CuentoFantasía

En fuera de juego

FantasíaRelatos del día a día

En manos del destino

Apocalipsis ZombiDramaFantasía

En tierra de nadie

DramaHistórico

Entre tinieblas y agua de azahar

Relatos del día a díaRomántico

Epílogo en el Segundo Octante

Ciencia Ficción 

Escape room

Suspense

España dice adiós al cambio de hora

Fantasía

Finish Terrae

Ciencia FicciónDrama

Finse stasjon. El último caso del inspectorAlfons Lår

FantasíaPolicíaco

Flores para Camden Square

DramaRelatos del día a día

Grabado en relieve

Relatos del día a día

Huérfanos de Luna

Fantasía

Instinto primario

Apocalipsis ZombiTerror

Juega conmigo

Terror

La anciana que robaba libros de Harry Potter

Fantasía

La búsqueda

DramaFantasía

La canción de Sirio

Fantasía

La Doncella de Rosette

Fantasía

La jauría

Ciencia FicciónTerror

La leyenda de Selene y el gato

CuentoMicrorrelato

La muerte llegará con el amanecer. Homenajea Leone

Oeste

La pistola del profesional

Policíaco

La reja del Diablo

FantasíaMicrorrelato

La sonrisa del Diablo

Fantasía

La última lección

DramaHistórico

La verdad sobre los martinicos

Fantasía

La vichyssoise de la mujer barbuda

DramaSuspense

Las reglas del Muerto

Fantasía

Ley de vida

DramaFantasíaRelatos del día a día

Leyenda urbana

Terror

Love Story sobre azul

FantasíaRomántico

Mil y una maneras de morir

DramaFantasíaPolicíacoRomántico

Misterio de Navidad

Fantasía

November rain

DramaMicrorrelato

Nuevo en esta plaza

Apocalipsis ZombiDramaFantasía

Ocurrió en Chamalán

Fantasía

Otras formas de divertirse

Fantasía

Paisaje nevado

FantasíaMicrorrelato

Pandemónium

Apocalipsis Zombi, 

Parte de la familia

Suspense

Pertenecemos a una nueva raza

Drama

Píldoras de genio azul

Fantasía

Prodigio de Navidad

Fantasía

Proyecto Silentnight

Intriga

Punto de inflexión… ¡Exterminio!

Ciencia Ficción

Regreso por Navidad

Terror

Reseña de «Crónicas marcianas»

Noticias

Riesgo biológico

Ciencia FicciónDramaFantasía

Ruegos desde la ratonera

Apocalipsis ZombiCiencia FicciónDrama

Sesión de tarde en Cine Palmira

Terror

Sherlock in love

Fantasía

Siempre llueve en Torreblanca. Vuelve Diego Leal

Policíaco

Sin atenuantes

DramaRelatos del día a día

Space cowgirl

Ciencia FicciónDrama

Su única alternativa

Ciencia Ficción

Sueños rotos

DramaRelatos del día a día

Superproblema

FantasíaRelatos del día a día

También los piratas tienen madre. VuelveDiego Leal

Policíaco

Terapia para el señor Milton

Apocalipsis ZombiFantasíaRelatos del día a día

Tierra de gigantes

Fantasía

Titiritero

Suspense

Todo el tiempo por vivir

Ciencia Ficción

Tolvanera de verano

Romántico

Tragedia doméstica en tres actos

Fantasía

Tres generaciones

Relatos del día a día

Un canto a la extinción

Ciencia FicciónDrama

Un cuento antes de dormir

Cuento

Un cuento para Pablo. Gus, el intrépidoastronauta

Cuento

Un cuento para Pablo. La leyenda del cerezo y la nube

Cuento

Un cumpleaños y un adiós

Relatos del día a día

Un extraterrestre en nuestra vida

Relatos del día a día

Un hombre peligroso

DramaFantasía

Un plan marciano

Ciencia Ficción

Una extraña libertad

DramaFantasía

Una habitación con vistas

FantasíaMicrorrelato

Una moneda para Caronte

Fantasía

Ungido en arcilla

MicrorrelatoTerror

Zomblince

ExperimentalRelatos del día a día

 

El latido del hombre muerto


Fotos de Pixabay e Internet

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Nota: El reto de la última convocatoria de este año consiste en escribir un relato de terror gótico en el que deberá aparecer algún personaje, objeto o localización de cualquiera de los relatos de Poe. Yo he utilizado como base el relato «El corazón delator», enfocándolo desde el punto de vista del anciano asesinado por su joven asistente. Espero que os guste mi visión. 

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Oscuridad. Silencio y oscuridad. Nada oye, nada ve… Nada siente. ¿Estará soñando quizás? Lo último que recuerda el anciano es haberse despertado de un sobresalto para sentarse en la cama, la espalda apoyada contra la cabecera, a la búsqueda del motivo de su desvelo. Se hallaba solo en el dormitorio. Los postigos seguían cerrados, según acostumbraba por temor a los ladrones, y aún así algo hacía que los pelillos se le pusieran enhiestos. Algo oculto en la oscuridad. Una… presencia junto a la puerta de entrada. Tal era el miedo padecido que por espacio de una hora quedó despierto con la vista clavada en aquella dirección.

A cada minuto que pasaba más rápido latía su corazón. Pu-pum, pu-pum, hacía, drenándole gota a gota la vitalidad y la cordura. Pupum-pupum, pupum-pupum. Un dolor repentino en su atormentado pecho le avisó de estar al borde de un ataque pero... ¿Qué podía hacer? El terror atenazaba sus miembros, anclándolo a la cama, y la garganta seca y cerrada le negaba el auxilio del grito. Solo cuando el viejo órgano se paró tras un súbito temblor el ansiado chillido pudo escapar por entre sus agrietados labios, señal para que aquello que aguardaba junto a la puerta saltara sobre él, las manos hacia delante, dispuesto a extirparle el último hálito de vida. Ahora lo recuerda.

Nada oye, nada ve, nada siente… ¿Había sucedido en realidad o no era más que un mal sueño? Convencido de ser víctima de una pesadilla el anciano lucha con todas sus fuerzas para vencer la oscuridad, algo que al fin parece conseguir cuando a sus oídos llega el chirrido de una sierra, como si estuvieran cortando leña, y el goteo de un líquido sobre una superficie cerámica. ¿Tiene sentido aquello? También empieza a ver: al fondo las ventanas cerradas con postigos y sobre su cabeza el dosel de la cama. Junto a ella la mesita de noche con una lámpara sorda abierta al máximo y ante el cono de luz su joven asistente arrodillado en el suelo... Un momento. ¿Por qué se halla él en su dormitorio en hora tan intempestiva? ¿Qué está haciendo, por el amor de Dios? Es el joven quien está usando una sierra de carpintero para cortar. Trabaja sobre algo duro, en vista de la fuerza empleada, que finalmente logra separar con un bufido de satisfacción. Cuál no es la sorpresa del anciano cuando un brazo cercenado queda visible a la luz de la lámpara; un miembro que reconoce al instante pues aún viste la manga de su camisón de dormir. ¡Realmente ha sido asesinado por aquel demente! ¿Entonces qué es ahora? ¿Un fantasma? ¿El recuerdo incorpóreo de aquello que fuera en vida?

Desearía enloquecer. Correr por la habitación entre gritos descarnados... Atacar a quien veía como a un buen asistente y mejor compañero. En vez de eso permanece en una esquina del cuarto viendo cómo continúa el ultraje de sus restos mortales pues al brazo derecho le sigue la amputación del izquierdo, para rematar tan macabra tarea con las piernas. La cabeza, envuelta en trapos, fue lo primero que se violentó.

El asesino ha acompañado su incansable trabajo con confidencias hechas en voz alta. «¿Acaso un loco hubiera actuado con semejante sangre fría?» –se defiende ante un invisible tribunal; ante la figura de alguna eminencia psiquiátrica presente solo para su afiebrada mente–. ¿Un enajenado hubiera utilizado un barreño para no manchar el suelo de sangre?». El anciano es incapaz de imaginar la causa de tal violencia. No era un hombre desmesuradamente rico y siempre trató a su asistente con exquisita cortesía. Con afectuosidad, diría. El joven, sin duda, ha perdido la razón, por mucho que defienda lo contrario.

Los seis grotescos bultos en que ha quedado dividido el cuerpo del anciano descansan al fin bajo los maderos del suelo. El cuarto se halla en perfecto orden no bien asoman los primeros cabellos de la diosa Aurora, momento en que alguien anuncia su llegada con la aldaba de la puerta. Toc, toc, toc. Con total tranquilidad el joven baja las escaleras para volver al dormitorio seguido de tres hombres, oficiales de policía según se presentan, quienes investigan un supuesto grito oído en mitad de la noche.

Desde el rincón el anciano es testigo de cómo su asesino explica a los oficiales que fue él quien gritó a causa de un mal sueño. Apunta de paso que su viejo compañero se halla de viaje, aclaraciones todas ellas que ofrece sentado en el mismo sitio donde yace el cuerpo humillado. Tamaña desfachatez es imposible soportar. El ente siente la necesidad de vengar su muerte y así, usando los dones de su nueva naturaleza, consigue arrancar un latido a su frío corazón, pu-pum, tan débil como el de un gorrión. Pero a este le sigue otro, y otro más, y cuanto más golpea bajo las tablas más lívido se pone el joven, pu-pum, pu-pum, pu-pum, quien salta de su asiento como si lo hubieran pinchado con un alfiler. Entonces intenta acallar los latidos solo por él escuchados con toda suerte de argucias. Habla alocadamente, se encara a gritos con los oficiales, gesticula con viveza,… hasta que la presión le vence y aúlla:

–¡Malditos! No disimuléis más. Yo lo maté, lo confieso. ¡Ahí está, bajo esas tablas! ¡Escuchad latido de su monstruoso corazón!

El anciano, consumada su venganza, se deja arropar por los brazos amorosos del Más Allá.

 

B.A.: 2022


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viernes, 20 de mayo de 2022

España dice adiós al cambio de hora

 


El microrreto del Tintero de Oro de este mes es escribir una noticia de prensa ambientada en el año 2032. Pongamos a prueba mis dotes adivinatorias.


España dice adiós al cambio de hora


Ha sucedido lo que parecía imposible. Después de muchos debates y contratiempos, tras superar apasionadas discusiones por las que algunos de los más selectos dignatarios a punto estuvieron de llegar a las manos, este reportero ha sido testigo de una realidad que oficialmente empezó a barajarse hacia el año 2018 aunque nuestros abuelos ya trataban en sus tertulias populares de barra y aperitivo. Hoy domingo 31 de octubre de 2032, las 3 de la mañana han vuelto a ser las 2 y así será ya para siempre pues esta madrugada los españoles hemos realizado nuestro último cambio de hora.

Como ya ocurriera en Estados Unidos, los miembros de la Unión Europea han decidido establecer como oficial e inmutable el horario de invierno por ser «más saludable y favorecer la conciliación», en palabras de nuestro representante en Bruselas. Si bien el huso horario de España debiera ser el localizado en el meridiano de Greenwich, se continuará con el horario de Europa central para así no entorpecer la relación económica y política establecida con sus aliados europeos.

Y si esto es excepcional lo que la semana pasada su aprobó in extremis es revolucionario pues el Gobierno ha tomado en consideración la reivindicación histórica del pueblo gallego de adoptar el huso horario que le corresponde dadas sus coordenadas, como ya hicieran nuestros compatriotas canarios. Terminar con este desfase antinatural, dicen los expertos consultados, beneficiará tareas esenciales como el marisqueo y la agricultura.

Solo el futuro nos dirá si fue acertado lo ocurrido hoy.


B.A.: 2022


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viernes, 15 de abril de 2022

El caso Wellington

 

Fotos de Pixabay e Internet

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Los Ángeles. 12 de Noviembre de 1962

 

Soy detective. Soy un buen detective pero…

Siempre hay lugar para un «pero» y el mío tiene forma de caso mal resuelto con víctima accidental de por medio. Desde entonces muchos cigarrillos y demasiados litros de bourbon consiguen mantener mi nivel de culpa dentro de límites aceptables.

Subsisto resolviendo casos de infidelidad y fraudes al seguro. Cody M. Colt, antaño sinónimo de éxito, ahora no es más que el nombre de otro habitual de la licorería de Rick, o así ha sido hasta hoy. Al menos eso espero.

Eran poco más de las once de la mañana y ya iba por mi tercer trago cuando una desconocida golpeó el vidrio esmerilado de la puerta, justo encima de mi nombre escrito en letras de imprenta. No era rubia platino ni tenía las curvas de Mulholland Drive pero sus ojos rasgados encandilarían al más pintado y llevaba una máquina de escribir Continental con la misma naturalidad con la que Jackie Kennedy luce su Gucci favorito.

–Encantada de conocerle, señor Colt.

–Son pocos los que se atreverían a decir eso, señora…

–Señorita Wellington. Como el asado inglés.

–Nunca lo he probado.

–Tenga cuidado cuando lo haga. Puede indigestar.

–Seguiré su consejo. ¿Es inglesa?

–Una parte.

–¿Y la otra?

–Rusa. Me llamo Laurissa.

–Ahora le daré yo un consejo: no presuma de su pasado ruso.

–¿Tiene miedo de que sea una espía?

–Lo que tengo es curiosidad por su máquina de escribir.

Laurissa, mientras preparaba con soltura la Continental, me contó una rocambolesca historia que según ella nos haría ganar mucha pasta.

–¿Realmente cree que puede viajar al pasado con su máquina de escribir? –le pregunté tras dedicarle mi mejor carcajada de beodo.

–He dicho «ver», no «viajar», señor Colt, y yo le ofrezco este mundo de posibilidades para que vuelva a ser quien fue. Conmigo como socia.

–Una máquina de escribir.

–Es tecnología nazi.

–Le daré otro consejo, señorita Wellington. Solo ganará dinero si le vende ese cuento a Amazing Stories…

Inmune al sarcasmo, Laurissa ya tecleaba en la Continental con la celeridad de una buena secretaria. Entonces las paredes del despacho se esfumaron y me hallé en su lugar en un simulacro bastante aceptable del hall del edificio, por él pude merodear a mi antojo, inmaterial para quienes allí se encontraban. Al dar las once, Laurissa cruzó la puerta de entrada cargada con su máquina de escribir y tras hablar con el conserje puso rumbo hacia mi oficina, donde se encontró con un Cody M. Colt disfrutando de su tercer bourbon del día.

–¡¡Qué cojones…!! –grité y Laurissa dejó de teclear, interrumpiendo la ilusión.

–Deberá disculpar los posibles fallos pero he descrito el edificio de memoria.

–¡Qué demonios fue eso!

–El instante en que nos hemos conocido.

–Eso ya lo supongo. ¿Podemos ver más?

–Lo que quiera –me contestó con destellos en los ojos–. Deme información del lugar y momento que quiera ver y yo lo escribiré para usted.

–¿Qué información?

–Fotos, planos,… Recortes de prensa. ¡Cuanto más mejor! Hágalo y le prometo que será testigo privilegiado de cualquier delito, pudiéndolo resolver sin error alguno.

»¿Hay trato?

–Necesito despejarme. Luego preparas otra de esas… visiones y ya veremos.

Una hora después quedó establecida nuestra particular sociedad.

 

Los Ángeles. 21 de octubre de 1963

 

Ha pasado casi un año de mi primera visión y ya he perdido la cuenta de los casos resueltos. A veces me revuelvo contra la idea de ser un mero voyeur de la barbarie humana, con el tacatac de la Continental como banda sonora, pero luego regreso a la realidad y llevo al culpable ante la Justicia, llenando de paso nuestros bolsillos con varios cientos. Entretanto me he enamorado de Laurissa. Por ella he dejado la bebida.

 

Los Ángeles. 26 de octubre de 1963

 

–Laurissa. Quisiera preguntarte…

–¿A pesar de mi parte rusa?

–Me arriesgaré.

 

Dallas. 25 de noviembre de 1963

 

El viernes, de manera repentina, Laurissa me propuso un nuevo caso de asesinato. Nada más comenzar la visión noté que no era como las anteriores pues la imagen era lujosa en detalles, fruto de una investigación exhaustiva. Me encontraba en un almacén con cajas de libros apiladas por doquier. Grandes ventanales permitían la entrada de luz natural y desde uno de ellos, bien emboscado, un individuo realizó tres disparos hacia la calle. Me acerqué a fin de poder realizar la futura identificación y cuál no sería mi sorpresa cuando el hombre clavó sus fríos ojos en los míos, el aire cómplice, haciéndome entrega del arma para después esfumarse junto con el tecleo de la máquina de escribir. Quedé así atrapado en la escena del delito, en una ciudad entonces desconocida, de donde pude escapar gracias a la confusión reinante.

Laurissa me ha mentido de todas las formas posibles. Su amor fue fingido desde el principio y aunque lo negara se puede viajar en el tiempo con la Continental pues yo lo he hecho al momento en que asesinaban a Kennedy. Solo cinco minutos difieren entre mi realidad y esta otra.

Me hallo escondido a veinte kilómetros de Dallas, sin saber si me relacionan con el magnicidio. Lo que sí sé es que soy un buen detective. Encontraré a Laurissa y a su cómplice como me llamo Cody Magnus Colt, y después decidiré qué hacer con la jodida máquina mientras disfruto de un bourbon con hielo en el local de Rick.

 

B.A.: 2022


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