Lo que más impresionó a los arqueólogos
fueron los caminos. Bien era cierto que los antiguos pobladores de aquellas
tierras habían dejado numerosos testimonios de asentamientos en los que la
presencia de edificios singulares y la búsqueda del bienestar social –en forma
de sistemas de alcantarillado, agua corriente y alumbrado– era moneda común,
pero eso, aunque impresionante para un pueblo en el albor del tiempo, no dejaba
de ser mera supervivencia de tribu; conocimiento aplicado a dar protección y
comodidad al grueso de la población.
El 16 de noviembre de 1974, desde el radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico), se envió un mensaje de radio al espacio con información sobre el planeta Tierra y la especie humana que tardará 25 milenios en llegar a su meta, un cúmulo de estrellas llamado M13. «Mensaje de Arecibo: Relatos desde el planeta Tierra» está dedicado a este solitario cowboy del espacio; espero que mis relatos aplaquen la soledad de su destino final.
domingo, 8 de noviembre de 2015
viernes, 30 de octubre de 2015
Un cuento para Pablo: «La leyenda del cerezo y la nube»
Tres lágrimas de lluvia cayeron sobre un
pequeño cerezo del valle del Jerte. «¿Qué te ocurre?», preguntó el arbolito a la desdichada
nube. «Mis hermanas se meten conmigo –le contestó el nubarrón tras sonarse
ruidosamente las narices con un retal de vapor de agua–. Ellas son grandes, blancas y esponjosas, mientras que yo soy densa y
oscura. Así que estoy triste y tengo ganas de llorar». «No lo hagas –le dijo el cerezo–. Si debe haber alguien triste en este valle ése tendría que ser yo. Soy
tan pequeñito que cuando llueve el agua llega primero a las ramas de mis
hermanos mayores. Y si hace buen tiempo tampoco es mejor; siempre estoy a la
sombra de ellos. ¡Así nunca podré crecer!», se quejó con una pátina de resina empañándole los ojos.
Emocionada la nube con el árbol, entristecido el árbol por la desgracia de la
nube, los dos desdichados se fundieron en un fuerte abrazo y el nubarrón lloró
sobre el hombro rugoso de su nuevo amigo una tormenta de lágrimas. El amanecer
los sorprendió aún abrazados y el sol, enternecido por la penuria de los nuevos
amigos, los cubrió con sus primeros rayos, dándoles calor.
Hacia el mediodía de aquel primero de
marzo, entre tirabuzones de niebla plateada, el pequeño cerezo lucía contento
una copa de flores blancas como nunca antes habían visto las gentes del lugar,
adelantando su floración varias semanas a la del resto de sus hermanos. Desde
entonces se cuenta en el valle la leyenda del cerezo y la nube, afirmando los
que lo vivieron, y no hay razón para dudar de ellos, que cuando la lluvia cubre
con su manto el valle del Jerte, las gotas de agua repiquetean con júbilo sobre
el tronco del cerezo, celebrando el reencuentro de los dos viejos amigos.
Así me lo contaron y así lo cuento yo.
B.A., 2.015
jueves, 8 de octubre de 2015
Sherlock in love
«Y
cuando habla de Irene Adler o menciona su fotografía, es siempre con el honroso
título de la mujer»
Escándalo
en Bohemia,
Sir Arthur Conan Doyle
[...]
Así pues, hice de tripas corazón y saqué el cohete de humo de debajo de mi
impermeable. Al fin y al cabo, pensé, no vamos a hacerle ningún daño. Sólo
vamos a impedirle que haga daño a otro.
Holmes
se había sentado en el diván, y le vi moverse como si le faltara el aire. Una
doncella se apresuró a abrir la ventana. En aquel preciso instante le vi
levantar la mano y, obedeciendo su señal, arrojé el cohete dentro de la
habitación mientras gritaba… ¡¡Otra vez no!! ¡Es desesperante! [...]
lunes, 21 de septiembre de 2015
El fin de la lucha
(El fin de la lucha ha sido elegido en el IV Concurso de Microrrelatos de temática libre «Pluma, tinta y papel» y formará parte de la antología que llevará el mismo nombre)
B.A., 2.015
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Juega conmigo
Sus amigas no dejaban pasar la ocasión de mofarse de ella, pero como madre soltera recién despedida de su último empleo «serio» –en el que sólo cotizó la mitad del tiempo, por supuesto–, ser protagonista de una película de serie B era una forma como otra cualquiera de ganarse la vida. Además, Zomblince se había convertido en todo un fenómeno viral, funcionando tan bien su venta online que la productora Plan 9 ya estaba inmersa en la filmación de su secuela.
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