–¡Izad la vela! ¡Soltad amarras, gandules! El Ragnarök nos espera.
Un Loki exultante se dirige a largas zancadas al
embarcadero oculto a orillas del Iving. Quien es conocido como El Dios de las
Travesuras o El Astuto, entre otros nombres, hoy responderá al título de El
Timonel del Caos, o así será en cuanto termine la construcción de Naglfar, el
barco donde transportará a la monstruosa horda que le dará para el pelo a los
arrogantes dioses, desencadenando el Ragnarök.
¿De quién sería la repugnante idea de construirlo
con las uñas de los muertos? Seguro que del Viejo pues no imagina en el bruto
de Thor semejante grado de ingenio. Pero así debía ser y el trabajo no ha sido
fácil, precisamente, pues los malditos humanos habían tomado la fastidiosa
costumbre de cortarle las uñas a sus muertos por miedo al Ragnarök; sus obtusas
cabezotas no comprendían que la Batalla Final solo es el fin de un ciclo y que
ya era hora de renovar el sistema pues apestaba como el Valhala tras un
banquete.
Acariciando el saquito con las últimas uñas
conseguidas, Loki entra en el embarcadero, donde le espera una desagradable
sorpresa.
–¡Por el martillo de los cojones de Thor! ¡¡DÓNDE
ESTÁN MIS UÑAS!!
Han desaparecido, todas, y el embarcadero está
limpio como una patena. Entonces ve una nota clavada en la puerta que con
apresurada caligrafía dice:
Señor,
me he apuntado 3 horas extras.
¡Tenía
el embarcadero hecho una pocilga!
Menos
mal que estoy yo aquí.
Pakitag
–––––––––––––––––––
¿Sabías que en la mitología nórdica popular Loki, El Dios del Engaño, gobernaría el Naglfar, un barco construido con las uñas de los muertos, iniciando así el Ragnarök? Por eso se les cortaban las uñas a los fallecidos, atrasando su construcción.

Un barco hecho de uñas? bastante raro, mejor hacerlo con barbas de ballena, son mas grandes, mismo material.
ResponderEliminarLo difícil es cortarle las barbas a las ballenas. ¡Vaya tamaño de tijeras!
EliminarGenial, Bruno. Un dato muy curioso y un final buenísimo que hace reír. Me ha encantado tu micro.
ResponderEliminarGracias, Marta. Ya sabemos que hay que tener mucho cuidado con el servicio de limpieza, je, je, je. Loki no lo sabía.
EliminarUn abrazo.