miércoles, 29 de abril de 2015

Un cuento para Pablo: «Gus, el intrépido astronauta»

Pablo, hoy te voy a contar la historia de un astronauta muy especial.
Se llamaba Gustavo, aunque prefería que lo llamaran Gus, y desde siempre quiso viajar al espacio y explorar planetas fabulosos. Eso, me dirás, no es nada raro. Incluso puede que tú también hayas querido ser astronauta alguna vez. Pero si te digo que Gus era un globo, de esos redondos que adornan los cumpleaños de cualquier niño… entonces la cosa cambia, ¿verdad? Ahora es cuando digo aquello de «Érase una vez» y comienza la historia.

sábado, 11 de abril de 2015

El pasado perdido

Amigo lector, la República de Vinavistán es
una ficción creada para este relato.
No pierda el tiempo buscándola en el mapa (N. del A.)

Respondía al nombre de Óscar von Morbius, aunque el párroco lo bautizó con el de Óscar García. Nunca sobresalió en los estudios, y su físico tampoco impresionaba, pero Óscar poseía una habilidad inusual en las manos y por ella transmutó su apellido; quería ser el mago más grande del momento. Así que viajó, y lo hizo durante mucho tiempo, trabajando en teatros y circos de la peor calaña, inmune a las privaciones sufridas siempre que hubiera una nueva ilusión que aprender. Cornualles y Yorkshire. Colonia, Sāo Paulo, Montevideo, Shanghái De esa forma, peldaño a peldaño, Óscar von Morbius subió la tortuosa escalera del triunfo, llegando a practicar su arte ante la rancia monarquía europea, magnates del petróleo y el mismísimo representante de Dios en la tierra.